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miércoles, 29 de julio de 2015

Desconstruyendo el pensamiento occidental: saberes ancestrales pre-capitalistas y chamanismo

Rodolfo Montes de Oca

En el artículo anterior, abordamos el inevitable colapso de la sociedad occidental y  su  paulatino decrecimiento producto de haber alcanzado el cenit del desarrollo tecno-industrial. Este hecho devendrá inevitablemente en una reconceptualización de nuestro desarrollo en la tierra, que también empezamos a experimentar con la promoción del “green market” y de medios alternativos de producción.  El decaimiento de la producción petrolera, el excesivo consumo, la falsa abundancia, el desgaste de la democracia representativa y el creciente malestar social; abre las compuertas para una interpretación heterodoxa de las ideas libertarias. Por ello, en este artículo esbozamos algunas ideas de utilidad para ir descontruyendo el pensamiento occidental.

Sobre la idealización del pasado
Los estudios modernos de historia, han pretendido dividir el desarrollo del continente en dos grandes periodos, el prehispánico y el hispánico, haciendo clara alusión a la llegada de los ibéricos y lusitanos a las costas, como el punto de quiebre en el continente. Esta apreciación del hilo histórico, pone de relieve un antes y un después, materializado en el hecho de que con la llegada de los valores occidentales y su forma de gestionar lo publico (delegación de mando, tributos, monopolio de la violencia, propiedad privada, alfabeto latino y numerología árabe) se produjo un progeso y una colonización del devenir antropológico del hombre.

Tal aseveración eurocentrista, no es más que una reproducción académica del discurso oficial del Reino de Castilla de la Mancha. Antes de la llegada de los españoles, la dominación, el estado, la propiedad privada, las urbes y los dioses, ya se encontraban en mesoamerica desde hace siglos. Las civilizaciones Mexicas, Mayas, Zapotecas, entre otras, son un ejemplo de ello; por lo cual no es cierto de que la conquista introdujo valores que devinieron en una articulación del capitalismo, si no que los pueblos originarios ya reproducían esas dinámicas, que se vieron perfeccionadas con la llegada de Hernán Cortez y sus huestes.

Esto nos lleva a revalorizar nuestra propia concepción, muchas veces romantizada, de los pueblos originarios, tomando como ejemplo los de su desarrollo primario y lo que se conoce en las ciencias sociales como la Etapa Lítica hasta el Periodo Clásico Tardío, con la caída de la civilización Olmeca; donde el nomadismo, las colectividades a pequeña escala, el reconocimiento de la tierra y de sus otros habitantes es una constante de su desarrollo. Por lo cual, es perentorio acotar que los pueblos originarios son pre-capitalistas, en la concepción clásica de las academias, pero no son pre-civilizatoria; por lo cual como antiautoritarios que no solo estamos contra el modelo de producción, no debemos revindicar ancestros que comparten practicas ajenas a la idea.

Con esto, quiero poner de relieve que debemos estudiar los primeros grupos humanos que habitaron la región y acércanos a sus lejanos descendientes, que solo tengan objetivos comunes con nosotros, desechando vanagloriar un pasada y un presente indigenista que solo nos lleve a vivir de la reminiscencia o de una subjetivización malsana del “sujeto revolucionario”.

Chamanismo y Auto-teoría
Durante el proceso de conquista y colonización, el elemento religioso jugo un papel determinante en el complejo entramado de sumisión, introduciendo el valor del monoteísmo; que se puede representar como la sujeción del hombre a una sola figura de mando que determina los avatares del destino y la sacralización de las dinámicas sociales.   

Para el dibujante y guionista anarquista Alan Moore, autoproclamado “mago del caos”,  el cristianismo como movimiento político gano la guerra a los paganos, herejes, mago y chamanes al desvestirlos de su conocimiento ancestral al simplificar el conocimiento. Esto se baza en el pasaje de la biblia referido al debate entre “Simon el mago” y pedro el apóstol, que el pintor renacentista Benozzo Gozzolli inmortalizo en los lienzos.

Para las ciencias sociales el chamanismo se refiere a una clase de creencias y prácticas tradicionales similares al animismo que aseguran la capacidad de diagnosticar y de curar el sufrimiento del ser humano y en algunas sociedades, la capacidad de causarlo. Los chamanes creen lograrlo contactando con el mundo de los espíritus y formando una relación especial con ellos. Aseguran tener la capacidad de controlar el tiempo, profetizar, interpretar los sueños, usar la proyección astral y viajar a los mundos superior e inferior. Las tradiciones de chamanismo han existido en todo el mundo desde épocas prehistóricas.

El chamanismo se basa en la premisa de que el mundo visible está impregnado por las fuerzas y los espíritus invisibles, que afectan todas  las manifestaciones de la vida. Estas prácticas requieren conocimientos o capacidades especializados. Se podría decir que los chamanes son los expertos empleados por las comunidades animistas para interpretar el presente y el futuro según ciertos conocimientos especializados. 

Alan Moore viene afirmando en sus textos que existe un espacio mental llamado “Ideaespacio” donde no solo reside nuestro propio “yo” sino un “nosotros”; es ahí donde cobran vida los mitos o los significados de las deidades.  Las ideas del dibujante ingles hablan de la función que cumplen los mitos, al advertirnos que todo esto no es más que un ejemplo de la fuerza de nuestro pensamiento y nuestra imaginación. Para ello como “mago del caos” revela cinco secretos: el arte es magia o la magia es arte; cualquiera puede hacerlo; todo esta dentro de ti; tú puedes crear tus propios mitos; y reencata tu vida cotidiana, tu pequeño/gran mundo.

Estos cinco ejemplos, sintetizan en gran medida el pensamiento anarquista postmoderno, entendiendo la militancia como una transformación constante, cotidiana en pequeño espacios y con sus propios referentes; lo que conlleva a una desestructuración de las verdades únicas incluso dentro de la tendencia libertaria. Necesitamos chamanes que nos ayuden a entender el presente y que con otros afines hagan magia, alquimia y paganicen la sociedad actual.

Coloquio final
Actualmente la región de atraviesa un periodo de efervescencia social donde las ideas anarquistas cobran especial relevancia debido a la oleada de jóvenes antisistema que llevan adelante una ofensiva en diferentes espacios. Esto se demuestro en el hecho, de que los viejos remanentes de a izquierda como Jacobo Silva Nogales en México busca referente en las experiencias colectivas de autogobierno y autogestión para argumentar su teoría del “poder popular” que no si no un refrito sesentoso del marxismo latinoamericano.

Venezuela, ya tiene una larga y dilatada tradición de la apropiación de conceptos propios de las ideas antiautoritario para mantener un gobierno de claro talante militar. Así tenemos que conceptos como “autogestión”, “cogobierno”, “colectivo” o “comuna” han sido empleados de forma indiscriminada para seguir enriqueciéndose con la política petrolera y el asfixiante control cambiario.

Como libertarios debemos seguir articulando con las bases pero siempre manteniendo una actitud iconoclasta y de ruptura con el orden existente, con  nuestras actuaciones y praxis estamos generando maremotos en otras latitudes y en nuestras propias costas; descontruyendo con heterodoxia el presente; siendo testigos de excepción del hundimiento del falso progreso de las ideas decimonónica. Por ello, que abunden los magos, alquimistas, chamanes que practiquen el nahual para encubrir los jaguares que habitan debajo de nuestras desgastadas pieles que buscan libertad.   

miércoles, 22 de julio de 2015

El inminente colapso y nuestra respuesta; algunos apuntes para el futuro inmediato de las luchas en la Venezuela petrolera

Rodolfo Montes de Oca

Las industrias de la mercadotecnia y la publicidad han exprimido hasta lo inimaginable la supuesta existencia de una profecía maya sobre el fin del mundo, profecía que debió cumplirse en el 2012. Pero ¿qué tan verídico es ese vaticinio? ¿Es cierto que los mayas y los mexicas predijeron nuestro fin? ¿Cómo es posible que una civilización vaticine el fin de otra?

Estas preguntas, que parecen albergan un gran misterio, es un axioma que solo responden a una constante de la humanidad, que se basa en el perpetuo colapso de las mega-estructuras urbanísticas y de desarrollo que ha experimentado el hombre desde hace 2000 años. El historiador británico Arnold J. Toynbee en su Magnus Opus “Estudio de la historia” determina de una forma sistemática el colapso de 21 sociedades complejas en el mundo, desde los sumerios hasta los mayas, todas las grandes sociedades sedentarias han experimentaron el colapso social y la nuestra no será la excepción.   

¿A las puertas de un nuevo colapso?
Los historiadores mesoamericanos han llegado a la conclusión de que los centros mayas más avanzados en las tierras bajas del sur de Centroamérica entraron en un proceso de declive durante los siglos VIII y IX. En términos arqueológicos, este descenso fue indicado por el cese de las inscripciones en los monumentos y una reducción de obras de construcción de arquitectura a gran escala. Durante una breve investigación se identificaron unas 88 teorías, que intentan explicar el colapso maya del periodo clásico; sin embargo dos de esas teorías son las que nos interesa para nuestra perspectiva antiautoritaria que son la de la revuelta social y la del derrumbe del sistema ecológico.

De acuerdo con la evidencia arqueológica, las obras de construcción y de expansión de los mayas estaban en su apogeo a partir del 730 al 790 DC., con constantes ampliaciones y obras de construcción sin ningún tipo de máquinas o herramientas para ayudarlos en estas obras. Durante este mismo período aparecieron señales que presagiaban el colapso de la civilización maya. La mayor parte de la carga del trabajo pesaba sobre los trabajadores campesinos en ciudades tales como Tikal y Copán, donde se realizaron proyectos de construcción aparentemente interminables, construyendo grandes templos faraónicos y campos de juegos de pelota.

Una teoría apoyada por J. Eric S. Thompson atribuye el colapso maya a una revolución por parte de las clases sociales bajas de la sociedad maya. De acuerdo con esta línea de pensamiento, mientras la vida se hizo más difícil, se inició el proceso de “socavar el desarrollo religioso y la empresa colectiva de la gente común”. El aumento de la carga de trabajo puede haber provocado la población a abandonar sus valores tradicionales y a rebelarse contra la élite de la sociedad, específicamente contra los sacerdotes-gobernantes, ya que se creía que los mayas eran teocráticos y por lo tanto gobernados por sacerdotes.

Esto podría ayudar a explicar el colapso abrupto de las funciones de élite, así como los edificios y centros ceremoniales que quedaron sin terminar. Como el colapso de diferentes ciudades se produjo en diversas ocasiones, se cree que las revueltas de los distintos grupos fueron parte de una serie de acciones no-planificadas e impulsivas. En la ciudad de Piedras Negras, por ejemplo, parece que hubo algún tipo de violencia durante este período considerando que hubo incendios en varios edificios de palacios y que un trono quedó destruido.[1]

Desde la otra perspectiva tenemos algunas teorías ecológicas del declive maya, enfocándose en el agotamiento de recursos y el deterioro de las condiciones agrícolas en el Clásico Tardío. Originalmente se pensaba que la mayor parte de la agricultura maya dependía del sencillo sistema de tala y quema. Con base en este método agrícola, Orator F. Cook propuso en 1921 la hipótesis del agotamiento de los suelos para explicar el colapso maya. Esta hipótesis del agotamiento de la tierra está asociada con la erosión, la agricultura intensiva y la competencia de pastos de sabana.

Sin embargo, estudios recientes han demostrado que los mayas utilizaron una compleja variedad de técnicas agrícolas intensivas, explicando la alta población de las ciudades-estado mayas en el periodo Clásico. Los arqueólogos modernos ahora reconocen las sofisticadas y productivas técnicas de la agricultura intensiva practicada por los antiguos mayas, y varios de los métodos agrícolas mayas aún no han sido reproducidos. Los métodos de agricultura intensiva fueron desarrollados por todas las culturas mesoamericanas para aumentar su producción de alimentos y darles una ventaja competitiva sobre los pueblos menos hábiles.[2]

Estos métodos de agricultura intensiva incluían canales, terrazas, camellones, chinampas, el uso de heces humanas como fertilizante, pantanos estacionales o bajos, usando lodo de los bajos para crear campos fértiles, diques, presas, sistemas de riego, depósitos de agua, varios tipos de sistemas de almacenamiento de agua, sistemas hidráulicos, sistemas de recuperación de tierra pantanosa, agricultura itinerante, y otras técnicas agrícolas que aún no han sido plenamente comprendidas.[3] La evidencia propuesta para el colapso ecológico sistémico incluye la deforestación, la sedimentación y la disminución de la diversidad biológica.

El sedentarismo también permite una abultada expansión de la población de la sociedad y de sus instituciones sociales. El comercio a largas distancias, la domesticación de la flora y la fauna, el incremento de la especialización de las tareas así como la estratificación de la sociedad son los atributos más prominentes de una sociedad sedentaria. Este tipo de sociedades, por el contrario de las nómadas cazadoras-recolectoras, no se encuentran auto-limitadas y a menudo desembocan en la sobre-utilización y dominación del territorio en el cual están asentadas. A medida que la población crece, el rendimiento decreciente de varios suministros alimentarios comienza a amenazar la complejidad social.

Como los mayas, otras civilizaciones americanas han conocido el colapso social ligadas a menudo al sedentarismo; es decir que las organizaciones sociales sedentarias ocasionalmente alcanzan el agotamiento de importantes recursos no renovables o de lenta renovación (en la mayoría de los casos), lo que lleva inexorablemente a la rebelión de las poblaciones explotadas.

Cuando leemos todo esto y nos retrotraemos al presente, encontramos una similitud entre el modelo de desarrollo del mexicano moderno y la sociedad maya basadas en las políticas de depredación ambiental y trabajo forzado, pero añadiendo el  extractivismo energético, el comercio desigual con el  norte y  la liberalización de le economía. Todo esto amparado bajo la figura de dirigentes, sacerdotes y “guerreros” a sueldo.       

Abonando el terreno para el cambio radical
En 1989 el ingeniero y tecnócrata Richard Duncan publicó un trabajo llamado “La teoría de pulso-transitorio de la civilización industrial[4], que más tarde, en el año 1996, renombraría como "La Teoría de Olduvai: ir cayendo hacia una era post-industrial de la edad de piedra", donde adoptó el término “Teoría de Olduvai” inspirándose en el sitio arqueológico llamado la Garganta de Olduvai.[5]

La teoría de Olduvai establece que la civilización industrial actual tendría una duración máxima de cien años, contados a partir de 1930 hasta 2030. Iniciando la transición en el año 2007 cuando la producción mundial de energía per cápita empezaría a disminuir hacia debido a un descenso de las tasas de extracción de combustibles fósiles por agotamiento al mismo tiempo que crece la demanda por el aumento de la población. Esto causaría un colapso social y económico catastrófico en los años siguientes y poco a poco la humanidad iría a niveles de civilización comparables a otros anteriormente vividos, culminando dentro de unos mil años (3000 d. C.) en una cultura basada en la caza, tal y como existía en la Tierra hace tres millones de años, cuando se desarrolló la industria olduvayense de la prehistoria africana; de ahí el nombre de esta teoría.

¿Pero es necesario esperar el eminente colapso del mundo occidental para empezar a vivir el nuestro?, no lo creo, hoy en día existen múltiples formas de llevar nuestra resistencia como jaguares en la urbe, como es el decrecimiento voluntario, la guerrilla gardening, el uso alternativo de los desechos, la construcción de espacio, despacio pero sin pausa, la consolidación de la afinidad con nuestros compañeros, la masificación de redes de contra-economía, los medios ecológicos de trasporte, la acción directa cotidiana, comunalismo con los nuestros y ejercicio ético de la “tomo del montón”, la negación siempre de los cabecillas, mandones y demás malandrines prepotentes, en fin… los medios siempre están, solo basta que retomemos a una vida más sencilla de coexistencia horizontal.

Un factor importante de este proceder en las vísperas del colapso, es acercase a los remanentes de los pueblos originarios que supieron sortear el hundimiento del imperio maya y que hoy se llaman Tzeltal, Tzotzil, Tojolobal, Mame, entre otros; cuyo carácter levantisco siempre ha estado presente en la historia nacional y que no solo ha perdurado en el tiempo al peor genocidio de la historia que represento la colonización anglo-ibérica del extenso territorio de las Américas, sino la propia construcción republicana de las castas mexicanas.

El presente es turbio, por ello hay que volver al pasado y retornar el camino a casa, el colapso de la civilización occidental es eminente y la Venezuela rentista no será la excepción; por eso debemos hacer peso mancomunado para ir allanando el sendero hacia la construcción antiautoritaria de una existencia más humana, libre e igualitaria.



[1] Stuart, Gene (1993). Lost Kingdoms of the Maya. Washington, DC: National Geographic Society.
[2] Dunning, Nicholas, Sheryl Luzzadder-Beach, Timothy Beach, John G. Jones, Vernon Scarborough, and T. Patrick Culbert (2002). Arising from the Bajos: The Evolution of a Neotropical Landscape and the Rise of Maya Civilization. Annals of the Association of American Geographers (Washington, DC: Blackwell Publishing) pp. 267–283.
[3] Demarest, Arthur (2004). Ancient Maya: The Rise and Fall of a Rainforest Civilization. Case Studies in Early Societies, No. 3. Cambridge: Cambridge University Press
[4] Duncan, Richard (1989). Evolution, technology, and the natural environment: A unified theory of human history. Proceedings of the Annual Meeting, American Society of Engineering Educators: Science, Technology, & Society.
[5] Duncan, Richard (1996). The Olduvai Theory:Sliding Towards a Post-Industrial Stone Age www.dieoff.org.

viernes, 15 de marzo de 2013

Caracas, Venezuela: Se crea el grupo de afinidad QUIMERA NEGRA

Quimera Negra es un Grupo de Afinidad antiautoritario de pensamiento y acción colectiva que estructura ideas y actividades encaminadas a replantear el desarrollo humano, basándose para ello en una clara propuesta de Ecología Social, Contrapoder, Autogestión y urbanismo alternativo enmarcado en una nueva antropología antiautoritaria del ser humano.

Esto se traduce en una propuesta social de articular comunidades descentralizadas pero federativas, donde exista una disolución de la democracia y el poder concentrado a través de la Acción Directa mediante el método horizontal y asambleario de toma de decisiones. Así como el acuerdo por medio del consenso. De igual manera, apostamos por comunidades sustentables y autogestionadas por medios de producción donde el trabajo no sea la piedra angular del desarrollo social.

Como organización política de praxis estamos dispuestos a coordinar con otros grupos o individuos para realizar actividades de impacto social que reivindiquen los valores antiautoritarios, la disolución del poder, el internacionalismo de los oprimidos, la horizontalidad en la toma de decisiones, la liberación animal y humana, la lucha frontal contra las medidas coactivas y privativas de la libertad individual y colectiva, la igualdad de género y la defensa de las minorías sociales, la ecología social y las energías renovables, la autogestión de los medios de producción, la permacultura y el decrecimiento voluntario así como el fomento de la agricultura sustentables. En pocas palabras buscamos nuevos modelos de convivencia comunitaria que critiquen toda forma de control y dominación social (Estado y Capital)

Quimera Negra como organización independiente no alineada a ningún interés foráneo, estatal o internacional se financia a través de la C.I.A. (Cada Ingreso es Autogestionado) es decir, cada miembro aporta una cuota mensual de acorde a sus ingresos o posibilidades, así como de lo recaudado de la edición de material independiente y autogestionado y actividades organizadas por la agrupación. Por consiguiente como organización política antagónica al poder nos negamos a participar en cualquier actividad tributaria del estado o de la empresa privada (No RIF, No IVA, No cuenta en el extranjero). En suma, no se aceptan subsidios ni migajas de estas estructuras de dominación.

Como organización horizontal las decisiones son tomadas de forma asamblearia y cada compañera o compañero tiene una responsabilidad frente a sí mismo y frente al colectivo de ser administrador de sus actos. Por lo cual la corresponsabilidad sin coacción es un valor defendido a ultranza por la agrupación.

Dentro de Quimera Negra no existe la división del trabajo ni liderazgos impuestos, la vocería de la organización es rotativa y ejercida por todos y cada uno de los compañeros y compañeras, en vista de lo cual a mayor compromiso individual mayor capacidad para representar a la organización en diferentes instancias.

La praxis cotidiana de nuestros postulados es el eje fundamental de la organización por lo cual se trata de aplicar en la cotidianidad y en nuestras actividades los fines perseguidos, tratando con ello de ser coherentes tanto en los dichos como en los hechos.

Como agrupación nos adherimos de forma individual y colectiva a la coordinación de iniciativas antiautoritarias conocida como la Red Anarquista (RA), por lo cual ratificamos en nuestra declaración, nuestra afinidad y complicidad con los demás colectivos participantes.

Por ello, como grupo de afinidad estamos consientes que solo la praxis de esta declaración dará vida a nuestra Quimera Negra

Que viva la anarquía y que en paz descansé el viejo orden
Grupo de Afinidad Quimera Negra
Adherido a la Red de Anarquistas